jueves, 3 de noviembre de 2016

Estructura Social

En cada Ciudad-Estado Maya existía un JEFE MAYA llamado Halach Uinic, que gobernaba la región en nombre de una divinidad maya específica. El poder del gobernador maya era hereditario y los principales cargos administrativos eran delegados por el jefe de la ciudad-estado maya. El Halach Uinic representaba la autoridad suprema en la sociedad maya, luego les seguían los administradores y sacerdotes que eran escogidos y salían de la familia del cacique maya.

Debajo del jefe maya se hallaban los FUNCIONARIOS PUBLICOS de las ciudades mayas, eran de origen noble (procedían de la familia del gobernador) y desempeñaban los cargos de confianza. Entre otras funciones, este cuerpo de funcionarios debió controlar al ejército maya, fiscalizar el pago de tributos y la aplicación de las leyes.

Otro cargo maya de igual importancia era desempeñado por los SACERDOTES, que se encargaban de celebrar los rituales, ofrendas y sacrificios humanos durante las ceremonias religiosas. Los sacerdotes mayas reafirmaban la autoridad de los jefes de las ciudades estado mayas Halach Uinic mediante la celebración religiosa publica de invocación a los dioses, que representaban los jefes mayas. Además de eso, la clase sacerdotal maya debía hacerse cargo de la difusión de las técnicas y conocimientos desarrollados por la civilización maya
Más abajo de la pirámide social maya, se hallaban una amplia camada social intermedia.
En ella encontramos a los ARTESANOS y GUERREROS que ejercían actividades importantes para la manutención de las instituciones y de la economía maya.
En seguida, se hallaban, las clases trabajadoras responsables de la producción agrícola (cultivo de las tierras mayas) y de la construcción de las obras publicas.
 El trabajo desempeñado por los CAMPESINOS era para usufructo de toda la sociedad maya. Al final de la estructura social maya se encontraban los ESCLAVOS, generalmente obtenidos por las conquistas militares y por el no pago de tributos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario